El bodyboard es uno de los deportes de ola que más rápido se aprenden: la posición tumbada baja el centro de gravedad y produce una sensación de velocidad inmediata, a menudo ya en la primera sesión. Así puedes afrontar tus primeras olas con tranquilidad.

El bodyboard, un deporte de verdad accesible desde el principio

A diferencia del surf de pie, el bodyboard se practica tumbado (posición «prone»), lo que simplifica muchísimo el equilibrio. Las primeras olas en la espuma (las olas ya rotas, de menos de 50 cm de altura) son posibles desde la primera media hora de práctica. Eso es lo que hace tan popular este deporte, tanto entre peques desde los 6 o 7 años como entre adultos que empiezan de cero.

La postura correcta sobre la tabla

Dónde colocar las manos

Al principio, las dos manos sujetan el nose (la parte delantera de la tabla). Una vez iniciado el deslizamiento, la mano del lado interior de la ola se queda en el nose, mientras que la mano exterior baja al canto, a la altura del codo, para orientar la trayectoria.

El papel del torso y de las piernas

El torso debe quedar centrado sobre la tabla, ni demasiado adelante (riesgo de clavar el nose) ni demasiado atrás (pérdida de velocidad). Las piernas sirven para el aleteo: mantenlas cerca de la superficie para reducir la resistencia.

El aleteo y cómo coger la ola

Usar aletas permite coger dos o tres veces más olas que aleteando solo con las manos. Para coger la ola, coloca el torso centrado, las manos en el nose y aletea con fuerza bajo el agua justo cuando la ola te levanta: es la técnica del «0 a 60», un aleteo potente y breve para meterte en la velocidad de la ola.

Primeros spots y progresión

Empieza en una zona de espuma poco potente, donde hagas pie, antes de buscar las olas verdes más al fondo. Dos o tres sesiones guiadas suelen bastar para coger tus primeras olas con seguridad. Las playas de arena vigiladas de Cantabria, Asturias o Cádiz son ideales para empezar; deja las olas de roca más huecas, como El Confital o El Frontón en Canarias, para cuando tengas las bases asentadas.

Los errores más frecuentes

El más común es descuidar la parafina en el nose y los cantos, lo que hace resbalar las manos y el torso y complica el control de la tabla. Le sigue el olvido del invento, imprescindible para no perder la tabla tras una caída. Por último, muchos principiantes se lanzan demasiado pronto a olas huecas antes de consolidar la forma de coger la ola en la espuma.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta saber nadar para hacer bodyboard?

Sí, es imprescindible saber nadar y sentirse cómodo en el agua, aunque empieces en una zona donde haces pie.

¿Dónde se colocan las manos en la tabla?

Al principio, las dos manos sujetan el nose (la parte delantera de la tabla). En deslizamiento, la mano interior a la ola se queda en el nose y la mano exterior baja al canto para dirigir.

¿Hay que usar parafina en el bodyboard?

Sí, se aplica parafina en el nose para las manos y en los cantos para los codos y el torso, para no resbalar sobre la tabla.

¿Cuál es la diferencia entre el surf y el bodyboard?

El bodyboard se practica tumbado sobre una tabla corta y flexible, con aletas, lo que ofrece una curva de aprendizaje mucho más rápida que el surf de pie.

¿Son obligatorias las aletas para empezar?

No para las primeras espumas donde haces pie, pero se vuelven imprescindibles en cuanto te alejas de la orilla para coger olas verdes. Consulta nuestra guía sobre el material de bodyboard.

Sigue explorando

Para dar el siguiente paso, elige bien tu equipo en la guía de material de bodyboard, repasa las reglas de seguridad en el bodyboard y vuelve al hub de bodyboard. Cuando quieras poner en práctica lo aprendido, busca tu ola en nuestros destinos de España. ¡Nos vemos en el agua!