📍 Fornells, Menorca, Islas Baleares
Una bahía larga y casi cerrada al mar abierto, con tramontana canalizada por su propio eje: el motivo por el que Fornells es un nombre clásico del windsurf español.
La bahía actúa como un embudo natural: cuando sopla la tramontana del norte/noroeste, el viento se alinea con el eje de la bahía y entra con mucha regularidad, incluso cuando es racheado en mar abierto.
Ver destinos arrow_forwardLa boca de la bahía es estrecha, así que corta el oleaje del mar abierto y deja el interior prácticamente plano. Es una de las zonas de Baleares con más tradición de escuelas de windsurf y vela ligera.
Guías de windsurf arrow_forwardDentro de la bahía hay tráfico de embarcaciones y zonas de fondeo: respeta las áreas señalizadas, navega con una escuela oficial y consulta la previsión antes de acercarte a la boca. En emergencia, 112 o Salvamento Marítimo.
Seguridad en windsurf arrow_forwardVientos, agua y neopreno de un vistazo antes de preparar la bolsa.
Una misma bahía, dos caras muy distintas según te acerques a la orilla o a la boca abierta al mar.
La bahía de Fornells es larga y estrecha, con la boca casi cerrada hacia el mar abierto. Esa geometría corta el oleaje exterior y deja el interior con aguas planas prácticamente todo el año, protegidas incluso cuando la tramontana sopla fuerte. Es la zona donde se concentran las escuelas y donde se dan la mayoría de las clases de iniciación.
Ver en Google Maps open_in_newA medida que te acercas a la salida de la bahía, el agua se agita más porque llega parte del oleaje del mar abierto, y el viento puede ser algo más racheado cerca del promontorio con la antigua torre de defensa. Es la zona preferida de los riders con más nivel que buscan algo de movimiento sin salir del todo del abrigo de la bahía.
A pocos minutos de Fornells, Cala Tirant es la playa de arena rojiza más conocida de Menorca para kitesurf, con más espacio abierto que la bahía. Al estar en la costa norte comparte el mismo régimen de tramontana. En temporada alta hay restricciones de espacio y zonas de despegue y aterrizaje señalizadas: conviene informarse antes de ir con una escuela local o el club de kitesurf de la isla.
Ver en Google Maps open_in_newElige siempre una escuela oficial, con instructores titulados y material en buen estado.
Fornells lleva desde los años 80 formando windsurfistas y regatistas. Wind Fornells, en marcha desde 1986, ofrece cursos y alquiler de windsurf, vela ligera, wing foil, paddle surf y kayak, con material renovado cada temporada. El Club Nàutic Fornells, con puerto deportivo en la propia bahía, organiza cursos de vela y windsurf para adultos y una escuela de verano centrada en vela ligera para niños de 8 a 13 años que lleva décadas funcionando.
La combinación de agua plana, poca profundidad cerca de la orilla y viento constante gracias al efecto de canal de la bahía hace que Fornells sea uno de los mejores sitios de España para dar tus primeros bordos. Es fácil recuperar el material y practicar el waterstart sin el estrés de un spot de agua profunda o con oleaje.
Fornells es la referencia menorquina, pero Mallorca y Formentera suman opciones muy distintas para completar un viaje por el archipiélago.
En la bahía de Alcúdia, la Platja de Muro recibe una brisa térmica muy fiable en verano, con escuelas trabajando allí desde finales de los 90; es una zona clásica de iniciación al kitesurf y al windsurf. Un poco más al norte, la Badia de Pollença concentra el viento por un efecto embudo entre las sierras de Formentor y la Victòria, con condiciones de kitesurf entre las más constantes del año en la isla. Más al sur, Sa Ràpita ofrece viento de componente oeste más intenso, pensado para intermedios y avanzados.
Ses Illetes, protegida por un cordón de islotes frente a La Savina, es una de las mejores playas de España para el paddle surf: aguas turquesas y prácticamente sin oleaje casi todo el verano. Fuera de la temporada de baño, en primavera y otoño, la zona también reúne buenas condiciones de kitesurf; en pleno verano el kite está limitado en las playas con bañistas.
Toda la isla, incluidas sus aguas, forma parte de una Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 1993.
Fornells sigue siendo un pueblo de pescadores pequeño, con un puerto deportivo modesto, restaurantes de caldereta de langosta y calles tranquilas. Vive del turismo náutico desde hace décadas sin haber crecido demasiado, así que conserva un ambiente mucho más local que otros destinos de viento del Mediterráneo.
Toda Menorca es Reserva de la Biosfera de la UNESCO desde 1993; en 2019 la declaración se amplió también a las aguas que rodean la isla hasta las 12 millas náuticas. El Parque Natural de la Albufera d'es Grau, al este de la isla, es una de las zonas núcleo de mayor protección. La bahía de Fornells no está dentro de esa zona núcleo, pero al navegar por la costa norte conviene evitar fondear sobre praderas de posidonia, respetar las zonas de baño señalizadas y seguir las indicaciones locales, especialmente en las calas menos frecuentadas.
Los días de calma dan para explorar las calas vírgenes del norte de Menorca, el Camí de Cavalls que rodea toda la isla a pie, o el casco histórico de Ciutadella y Maó. Menorca es mucho más tranquila y menos masificada que Mallorca o Ibiza, así que también funciona bien como escapada fuera del agua.
Hay que llegar primero a Menorca en avión o en ferry, y de ahí moverse en coche hasta la costa norte.
El aeropuerto de Menorca (Maó-Mahón, MAH) es la puerta de entrada a la isla, con vuelos directos desde varias ciudades españolas y europeas, sobre todo en temporada alta. Desde el aeropuerto hasta Fornells hay unos 30 km, unos 30 minutos en coche por la carretera que cruza es Mercadal.
Si prefieres llevar tu propio material o el coche, hay ferries a Menorca desde Barcelona (con trayectos de unas 7-9 horas en ferry convencional o de unas 3-4 horas en algunos servicios rápidos según la ruta) y desde Valencia, con Maó y Ciutadella como puertos de llegada habituales. Conviene reservar con antelación en temporada alta, sobre todo si viajas con tablas y velas.
Menorca es una isla pequeña y llana, así que moverse en coche de alquiler entre Fornells, Cala Tirant, Maó o Ciutadella es rápido y sencillo. La carretera Me-1 conecta las dos ciudades principales de la isla, con desvíos señalizados hacia Fornells desde es Mercadal.
La bahía funciona en verano para iniciarse, y la tramontana sigue dando sesiones fuera de temporada para quien vive en la isla.
De junio a septiembre las escuelas de Fornells están en pleno funcionamiento, con agua entre 22 y 27 °C y buena disponibilidad de material. Es la mejor ventana para iniciarte o hacer un curso intensivo, aunque la tramontana no siempre sopla todos los días en pleno verano.
Abril, mayo, septiembre y octubre suelen traer episodios de tramontana más frecuentes, con la bahía mucho más tranquila de gente. Conviene ir con un neopreno de 3/2 mm y confirmar antes de viajar qué escuelas siguen operativas fuera de la temporada alta.
La tramontana también sopla con fuerza en invierno, pero la mayoría de escuelas cierra o reduce mucho su actividad fuera de temporada, y llegar a la isla es más limitado por la oferta de vuelos y ferries. Es una época reservada casi en exclusiva a windsurfistas que viven en Menorca.
Lo que más preguntan los riders antes de venir a la bahía de Fornells.
Porque lleva navegándose desde hace décadas: la bahía es larga, estrecha y casi cerrada en su boca, lo que crea aguas protegidas y planas en el interior. La tramontana entra canalizada por el eje de la bahía, así que hay viento fiable buena parte del año, y escuelas como Wind Fornells o el Club Nàutic Fornells llevan operando en la zona desde los años 80.
Sí, es una de las razones por las que el spot es tan conocido: el interior de la bahía tiene aguas planas y poco profundas, protegidas por la orografía, ideales para iniciarse en windsurf, wing foil o vela ligera. Hacia la boca de la bahía y las calas del noroeste el agua se agita más y el acceso es más exigente, así que esa zona queda para riders con más experiencia.
Dentro de la bahía el agua es plana porque la entrada estrecha corta el oleaje del mar abierto. A medida que te acercas a la boca y sales hacia las calas del norte de Menorca, el agua se vuelve más picada y el viento puede ser más racheado por el efecto de los promontorios cercanos, así que conviene tener experiencia antes de aventurarte fuera del abrigo de la bahía.
La bahía de Fornells es sobre todo territorio de windsurf, vela ligera y wing foil; el espacio dentro del club náutico y el tráfico de embarcaciones limitan el kite. Los kitesurfistas de la zona suelen desplazarse a Cala Tirant, muy cerca de Fornells en la costa norte, aunque en temporada alta hay restricciones de espacio y zonas de despegue señalizadas que conviene respetar.
En Mallorca, la Platja de Muro tiene una brisa térmica muy constante en verano, ideal para aprender, y la Badia de Pollença concentra el viento por efecto embudo entre dos sierras; Sa Ràpita, más al sur, es una opción con más intensidad para intermedios y avanzados. En Formentera, Ses Illetes es una referencia de paddle surf en aguas turquesa muy tranquilas, con temporada de kite fuerte en primavera y otoño. Descubre más spots en nuestro hub de destinos.